miércoles, 6 de agosto de 2014

Irún - Santiago. Día 5. Güemes - Cóbreces

El día amaneció frio, pero los abuelos que estaban en la puerta del albergue, pronosticaban un día caluroso. Y así ha sido, el más cálido de todos hasta la fecha.
Hoy ha sido la etapa de la desorientación. El gobierno de Cantabria, no ha invertido lo suficiente en la señalizacion, y a menudo tienes la sensación de que te has perdido, pasa demasiado tiempo entre indicación e indicación. Y si para los bicigrinos es mucho espacio, para los peregrinos a pie, puede llegar a ser desesperante. En total han sido 12 Km de regalo... Para un ciclista no es un drama, pero para quienes caminan, representa más de 2 horas de marcha.
De nuevo el mar aparece en el horizonte, y de hecho el pueblecito donde me encuentro tiene playa. 

Algunos peregrinos han decidido irse a dar un baño,  la mayoría del resto, hemos comprado comida para hacer una cena comunitaria. (Experiencia única)

El albergue, dentro de una abadía, es la expresión exacta de lo que tiene que ser un albergue, como mínimo. Ducha, cama y lavadero.

Hace unos días Fernando Leira (@LeiraAlmagro) contacto conmigo, ha conocido la noticia de mi intento de aportar una pequeña ayuda en favor de los enfermos de ELA y nos conoceremos a mi paso por Avilés.
Mañana más.

1 comentario:

Gonzalo Casado dijo...

Pero la cena del camping no lo comentas